Cultura Lujo

Castillo de Herrenchiemsee – refugio de lujo para el Rey Sol

Inspirado por las creaciones del rey francés Luis XIV, el Rey Sol, Luis II de Baviera, conocido como el Rey Loco, o el “rey de los cuentos de hadas”, mandó construir a partir de 1878 un castillo de lujo en la pintoresca isla de Herrenwörth, en el lago Chiemsee, en Alemania. El castillo de Herrenchiemsee es una joya de lujo atrae a millones de visitantes de todo el mundo todos los años, tanto por su belleza, como por la cantidad de lujo que resalta a la vista.

El rey Luis XIV de Francia fue sinónimo de lujo y brillo en todas las cortes europeas del siglo XVII. Su castillo de Versalles sirvió de ejemplo para muchas otras edificaciones de nobles europeos, así como de otras partes del mundo. El mayor admirador del rey absolutista era Ludwig II, el rey de Baviera, conocido como el Rey Loco, que pretendía no solo copiar el lujoso Palacio de Versalles, sino superarlo, tanto en lujo, como en la belleza de su arquitectura.

Cuando pudo comprar la idílica isla de “Herrenwörth”, en 1873, encontró el lugar perfecto para dar rienda suelta a su fantasía. Fue así que surgió, a partir de 1878, un castillo salido de los cuentos de hadas, diseñado por el arquitecto Georg Dollmann; y así, con el paso del tiempo, el castillo se volvió un refugio para el rey melancólico.

Exterior del castillo de Herrenchiemsee

La arquitectura interior del edificio impresiona con el lujo de su estilo rococó francés. Todas sus veinte habitaciones pomposas pueden ser visitadas, y su rica decoración es impresionante: suelos con mosaicos, paredes revestidas de madera trabajada, adornos de mármol, pinturas opulentas en la pared y en el techo, lámparas de araña y muebles de gran valor.

La atracción principal del lugar, sin embargo, es la Gran Galería de los Espejos, una reproducción casi perfecta de la “Galerie des Glaces” de Versalles, su fuente de inspiración. El salón frente a la frontera del jardín tiene una extensión de 98 metros. Paredes de espejos, techos abovedados con pinturas de frescos, estuco dorado, 44 candelabros de pie y 33 lámparas de araña de cristal en el techo completan este salón de fiestas que es probablemente el más grande del mundo y fue resucitado en Baviera.

Otras particularidades en el Castillo de Herrenchiemsee son, por ejemplo, el Museo de Ludwig II, que cuenbta con muebles pomposos, documentos antiquísimos y reseñas de proyectos arquitectónicos, cartas a Richard Wagner y modelos de escenarios de sus óperas, así como imágenes e información del monasterio de la Orden de los Canónigos de san Agustín (en alemán, “Augustiner-Chorherrenstift”). Además, vale la pena ir hasta la isla Fraueninsel y dar un paseo por el monasterio benedictino. O bien, visitar la casa del artista Julius Pi, uno de los fundadores del grupo disidente “Münchner Seccession”, de Übersee-Feldwies, ubicado, así mismo, en el lago de Chiemsee.

Castillo de Herrenchiemsee por dentro

Toda la belleza y lujo del Castillo de Herrenchiemsee se enriquecen con su historia e impresionantes alrededores. Una muestra de la riqueza y lujo que enamoraba a la corte alemana del siglo XIX.

Leave a Reply

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com